Irene,
No te sientas mal….yo tenía toda la intención de no seguir escribiendo, pues no me quiero adueñar del blog, pero me han revuelto tanto la nostalgia que no me puedo controlar y además el email de Jim Ferrier me ha hecho reir tanto que me ha costado muchísimo poder trabajar hoy (me duelen las costillas!)
No me pueden culpar pues, después de todo, estuve en el CEF desde 1967 hasta 1978 como estudiante (con la excepción de 6to grado que lo cursé en NY) y luego regresé como profesor por varios años y mis últimos dos años estuve a tiempo completo en el CEF (hasta 1996). Además, mi hijo pasó sus primeros meses en el CEF, y eso se lo agradeceré eternamente a la Profa Elvia. Tras el nacimiento de Evan Gabriel, me instalaron en el 2do piso del Teatro con mi corral portátil y me asignaron la tarea de organizar la biblioteca musical del Conservatorio y de atender los caprichos del “abuelito”. Tomaba turnos en el almuerzo con mis colegas del teatro y el multígrafo y ellos cuidaban a Evan mientras yo almorzaba. Además, en 1994 fui como chaperona de uno de los viajes de la orquesta y coro del colegio y me puse nuevamente mi uniforme con la faldita gris y la chaqueta azul y me coleé en la sección de violas de la orquesta. Jim me hizo recordar los odiosos viajes a Confecciones Rosetta...recuerdan? Esta Navidad pasada mi hermano me regaló un sweater del Colegio con el logo y casi me pongo a llorar!!!
Durante el crecimiento de mis hijos, he ido recordando mi vida en epocas paralelas en el CEF y eso me ha traido recuerdos muy lindos.
Hemos solamente hablado del bachillerato, pero muchos de nosotros compartimos en la primaria, y varios desde primer y segundo grados. Los “romances” de mi hija (tiene ahora 11 años) me recordaron a mis “noviecitos” de primaria- las épocas eran muy distintas, sin internet, celulares...y las relaciones se limitaban a quien se sentaba a almorzar contigo y te cargaba la lonchera, y quienes te regalaban las metras que se ganaban en el Patio Andino. De vez en cuando una echaba una conversadita en el recreo. Durante mi estadía en el CEF, solamente tuve dos noviecitos y ambos fueron en primaria: Andrés Beheit en 4to grado quien era excelente jugando metras y, por lo tanto, tuve una hermosa colección, y Pedro Villarroel en 5to grado. En 2do y 3er año me gustaron compañeros de otros salones, y esa etapa la he recordado viendo a mi hijo de 14 años y viendo como lo acosan las chamas (¡terrible!)- a los acosados de nuestra epoca, agradezcan no haber tenido internet ni celulares, pues se hubieran vuelto locos!!! Tras el “acose” de los primeros años, en 5to año, que fue la primera vez desde la primaria que me interesó un compañero de clase, traté de ser discreta, pero por lo veo me pasé de discreta – jaja!
Recuerdo con especial cariño a los compañeros que además de estudiar conmigo estaban en la ruta de transporte de Cumbres- Oscar, Edmundo, Juan, y por supuesto mi vecina y casi hermana Claribel y Patricia Velasco quien también vivía en Cumbres ( los choferes eran Bernardino en los primeros años y luego el simpatiquísimo Tito)
Para mí es una sensación extraña recordar a los profesores, pues durante varios años los tuve de colegas y compañeros de trabajo- especialmente en los años en que ayudé en el multígrafo y venian a tomar café con nosotros, especialmente Machmud, Caraotica, Bolaffi y la Profesora Breto (psicólogo).
Lo más irónico de todo, es que en 1967 la intención de mis padres era inscribirme en el Instituto Escuela, que en esa epoca era “EL” colegio....Afortunadamente el director no se presentó a la entrevista ( o llegó tarde) y mi papá se molestó y nos fuimos al Friedman...el resto es historia!!!! Sin ninguna duda, mi vida hubiera sido totalmente diferente ;-)
miércoles, 13 de mayo de 2009
Delsi al desnudo...
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